sábado, 21 de agosto de 2021

Un mes con la tele que desearías para tu salón: esto sí te hará dudar de si quieres una OLED

El mundo se divide en dos tipos de personas, al menos desde que las televisiones de plasma pasaron a mejor vida: las que deciden coronar su salón con una OLED y aquellas que optan por hacerlo con una LCD. Las primeras son más caras, y se han asociado tradicionalmente a un mejor contraste, unos negros muy auténticos gracias a su capacidad de iluminar y apagar cada pixel individualmente así como un tiempo de respuesta infimo. Sus rivales, en cambio, ofrecían precios menores, unos niveles de brillo mucho más altos y una supuesta durabilidad mayor al no tratarse de diodos orgánicos.

Michael Mcloughlin

Sin embargo, esos argumentos no fueron suficientes para evitar que las LCD fuesen percibidas como el patito feo de las teles prémium durante mucho tiempo. Las OLED eran algo parecido al caviar de beluga o cenar angulas en Navidad, manjares a los que pocos podían acceder por su desorbitado precio. Mientras tanto, las LCD eran carne. Con todo lo que ello significa. Que si no quieres gastarte mucho siempre puedes encontrar un filetito lleno de nervios y muy duro de digerir. Pero también, si aflojas la cartera, uno se puede apretar un solomillo o un chuletón de vaca vieja que le haga olvidar la exquisitez de las huevas con denominación de origen.

Tras las QLED, las Neo QLED

Pero desde hace unos años, los fabricantes han apretado el acelerador con esta tecnología, que ha avanzado enormemente. Cada una sigue teniendo sus particularidades, pero cada vez, cuando hablamos de teles de gama alta, es más difícil decidirse. Ha sido tal el salto que se ha dado que hasta han aparecido nuevas siglas para hacer referencia a estas LCD de nuevo cuño, más hormonadas y venidas arriba.

De las que más se ha oído hablar, probablemente, son las QLED (Quantumm Led), un avance implementado por múltiples marcas pero de cuyo nombre se ha apropiado Samsung al utilizar como sello propio para distinguir sus mejores televisiones de otras, de esas LCD más mundanas que tiene su catálogo. No hay que olvidar que estos surcoreanos (al contrario que sus compatriotas de LG) no han querido trabajar el OLED en gran pulgada y solo lo han hecho en los móviles. Ahora, después de varios cursos utilizando esta etiqueta, han dado una nueva vuelta de tuerca. No se han roto la cabeza con el nombre. Neo QLED. Nueva QLED. ¿En qué se diferencia?

Repite el diseño que estrenaron el año pasado. 15mm de grosor. (M. Mcloughlin)Repite el diseño que estrenaron el año pasado. 15mm de grosor. (M. Mcloughlin) Repite el diseño que estrenaron el año pasado. 15mm de grosor. (M. Mcloughlin)

Hemos tenido la oportunidad de probar una de estas televisiones durante varias semanas con el fin de valorar los avances e intentar vislumbrar algo de luz por si quieres comprarte un pantallón cual es mejor elegir. Mi salón ha estado ocupado por una Neo QLED de 65 pulgadas y resolución 8K. ¿Eso no son muchas pulgadas? Depende. Mi consejo en estos casos, a la hora de escoger una 'smart TV', es que optes siempre por la más grande que te permita tu presupuesto y la estancia donde vayas a colocarla. "Pero yo tengo un salón enano en el que el sofá está a dos metros de la tele", responderán algunos. Da igual siempre que sea una 4K, ya que a partir de ese umbral la distancia necesaria para un buen visionado es sensiblemente menor debido al aumento de píxeles.

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