sábado, 21 de agosto de 2021

Así quiere ahogar el intervencionismo político uno de los mejores negocios de Apple

Hace unos días, Panasonic anunció que iba a cortar por lo sano: su próxima generación de arroceras y de hornos microondas sería mucho más simple que la actual. La razón para dar este paso atrás es que los consumidores japoneses utilizaban estos electrodomésticos para lo que habían sido creados y pasaban de funciones como la personalización de timbres y cosas por el estilo. Detrás de esta decisión se esconde uno de los vicios más habituales de la industria: mientras los fabricantes se estrujan por inventarse nuevas herramientas para añadir justificaciones a una renovación, la gran mayoría de los usuarios quieren que la tecnología, bien sea el hardware o el software, simplemente cumpla a la hora de cubrir sus necesidades y que si se añaden cosas nuevas sean de verdadera utilidad.

M. R. M.

Este mantra del 'si funciona, no lo toques' ('que yo no me voy a preocupar', añadiría) también es la razón por la que el culebrón que se ha montado detrás de la App Store de Apple haya permanecido oculto a ojos del común de los mortales durante tantos años.

El público general, salvo algunas excepciones, solo ha sido consciente de la cara B de la tienda de apps cuando Fornite, uno de los videojuegos más exitosos y populares de los últimos años, era expulsada de los iPhone y los iPad porque sus propietarios, Epic Games, se saltaban a la torera las normas que los de Cupertino imponían, alegando que eran injustas y que pecaban de ciertos tics autoritarios. Hasta ese momento, pocos usuarios o casi ninguno se había preocupado porque el entorno de seguridad y calidad en el que hacían sus descargas en su móvil o en su tableta, escondiese en algunos casos una difícil relación entre el desarrollador y el fabricante de su dispositivo, acusado de actuar con puño de hierro.

Foto: Reuters.Foto: Reuters. Foto: Reuters.

Probablemente, a día de hoy, a muchos de los usuarios de iOS tampoco les preocupa el asunto, por mucho que se les explique los argumentos por los que empresas del tamaño de Spotify o Telegram acusen a Apple de haber convertido su App Store en un monopolio y una jaula dorada. Ya lo esgrimía el propio Tim Cook, en esa histórica comparecencia junto a los líderes de Facebook, Google y Amazon ante una comisión bipartita del Congreso de Estados Unidos. Entre otros muchos datos, esgrimió que el 99% de los clientes del iPhone estaban satisfechos con su dispositivo y, por tanto, con todo lo que le rodea. ¿Por qué iban a comprar algo que no les gustase? El argumento de 'mis usuarios están contentos con lo que hay, sea o no un monopolio, no vengan a buscar problemas donde no lo hay' no fue suficiente para que el informe final resolviese que las cuatro multinacionales incurren en un abuso de poder que no se veía desde los tiempos de los gigantes del ferrocarril y del petróleo.

Michael Mcloughlin

La llamada economía de 'apps' lleva en la picota varios meses. Sus dos máximos exponentes, Apple y Google, han sido cuestionados por las normas, las comisiones que cobran y otras condiciones que imponen a los desarrolladores si quieren distribuir sus creaciones a través de sus tiendas. Los de Cupertino se han convertido en el actor principal de este melodrama por varios motivos. El principal, ser un ecosistema cerrado, en el que no se pueden instalar otras 'App Stores' de terceros. Tampoco se pueden incluir links a métodos de pago externos ni a promociones. Toda la transacción se debe completar en esa jaula dorada y eso supone apoquinar un 30% del precio de la descarga (algo que también cobra Google). Si es una suscripción, 30% el primer año, 15% el segundo. Si el creador de la app gana menos de un millón de dólares al año, en una decisión tomada recientemente, solo debe pagar el 15%.

Washington mueve pieza

En la UE, a petición de Spotify y otras compañías, se investiga a Apple por este presunto abuso de posición dominante. Rusia también lo ha hecho. Sin embargo, existe cierto consenso que lo que ocurra en Estados Unidos es lo que realmente puede empujar cambios de calado en estos modelos. Ahora mismo hay dos frentes. Por un lado, el juicio entre Epic Games y Apple, visto para sentencia. Y por otro, Washington. La clase dirigente ha dado un paso adelante y ha optado por el intervencionismo en este asunto. Las propuestas legales que se han puesto encima de la mesa pueden, si triunfan, cambiar la forma en la que los iPhone y también los Android funcionan.

Los senadores demócratas Richard Blumenthal y Amy Klobuchar, junto con la republicana Marsha Blackburn, han presentado la bautizada como 'Ley de Mercados Abiertos de Aplicaciones', cuyo texto dibuja una serie de medidas para debilitar la posición de "guardián" que estos dos gigantes tecnológicos tienen en sus sistemas operativos. Días antes, otra coalición bipartidista presentó un texto similar.

Foto: Reuters.Foto: Reuters. Foto: Reuters.

Si estas medidas salen adelante podrían suponer un golpe en la línea de flotación de la App Store, que en el ejercicio de 2020 ha ingresado 64.000 millones de dólares en 2020. Eso es un incremento del 28% con respecto a 2019, en donde ingresó 50.000 millones. Esta plataforma ha generado desde 2008 hasta 2019 nada más y nada menos que 155.000 millones de dólares en beneficios para terceros.

Esta cifra era 35.000 millones superior a los 120.000 reportados en 2018. Esto quiere decir que los de Cupertino ingresaron ese tiempo 15.000 millones solo por esta plataforma (hay que descontar los costes operativos, impuestos...) que se engloba en la división de 'Servicios', donde se encuentran otras cosas como las garantías, Apple Music, ahora Apple TV + o Arcade. 'Servicios' se trata del segundo negocio más rentable para la compañía, solo por detrás de los iPhone. Hay que tener en cuenta, por poner en perspectiva y hacerse una idea, que los beneficios de 2019 de Apple fueron de 55.526 millones.

Michael Mcloughlin

Es, de largo, la tienda de este tipo más rentable de la industria. Un estudio de Sensor Tower, que en este caso recoge los datos referentes al primer semestre de 2020, señala que movió solo en este tiempo un total de 32.800 millones de dólares, mientras que Google Play movió 17.300. Y eso que la cuota de mercado global de máquinas con Android es enormemente superior a la de iOS. Las cifras bailan dependiendo de la fuente que uno consulte. Statcounter habla de que el sistema operativo de Google estima que abarca tres veces más, otras fuentes como Gartner elevan la brecha hasta cinco veces.

Foto: Reuters.Foto: Reuters. Foto: Reuters.

Los proyectos de ley afectarían a la App Store en el sentido que tendría que abrir la mano. Esto puede significar que los desarrolladores podrían instalar sus propias pasarelas de pago y evitar así el 30% de comisión. La única opción que tienen a día de hoy es la de no dar la opción de suscribirse a través de la tienda de Apple y que el usuario lo haga a través de internet.

Esta es la vía que tomaron algunos, pocos, gigantes como Netflix, pero no es algo al alcance de todos. Las tiendas de aplicaciones no podrían exigir fijar precios o que la app se ofrezca al mismo precio o más bajo que en otras plataformas y tampoco podrían impedir la comunicación del desarrollador con el usuario para informarle de que hay mejores costes o promociones en otros lados. También tendría que permitir desinstalar la App Store y permitir instalar otras tiendas o apps que no provengan de esa fuente. Todo esto podría suponer un butrón importante en los ingresos que recibe la compañía, que tendría una competencia inédita en su historia. Y eso le puede empujar a aumentar ingresos en otros frentes, bien sea subiendo el precio de sus dispositivos o sus servicios.

Es cierto que tanto Google como Apple, en caso de que la ley se aprobase tal y como está redactada, podrían encontrar un pequeño resquicio para mantener parte de sus actuales normas, ya que se incluyen excepciones como "mantener la seguridad y privacidad digital" o "cumplir mandatos federales".



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